El papa León XIV empieza este viernes 25 una visita apostólica a Francia que se estirará hasta el lunes 28 de septiembre. La gira mezcla actos religiosos, reuniones políticas y algún que otro gesto bien medido, como para que no quede nadie afuera.
En París, el momento fuerte será la misa al aire libre del sábado 26, en el centro de la ciudad. Ya se anotaron 600.000 asistentes, así que no es precisamente una reunión de parroquia barrial.
También habrá una homilía en la restaurada catedral de Notre-Dame, en la primera visita de un papa desde el incendio de 2019. A las 10 hora local, las campanas de todo el país sonarán durante siete minutos para marcar la llegada al país.
La agenda sigue con discursos ante el presidente Emmanuel Macron, autoridades francesas, personal de la Unesco y líderes europeos en Metz. En el medio, el papamóvil recorrerá unos 2,5 kilómetros por París, con un operativo de seguridad especial, porque cuando se mueve el Papa, nadie quiere quedar pagando.
En Lourdes, León XIV se reunirá en privado con siete sobrevivientes de abuso sexual. También hablará sobre inteligencia artificial en la Unesco y sobre el papel de Europa en el escenario internacional, con una advertencia clara: las máquinas no deberían llevarse todo por delante, ¿no?

