Una condena y, al ratito, un bardo de película en Wellsville, Ohio. Timothy J. Reaggle, de 21 años, acababa de recibir una pena de un año de cárcel por un robo menor de primer grado y otros delitos cometidos en 2025.
Pero el trámite no terminó ahí. Bajo custodia en la Oficina del Sheriff del condado de Columbiana, el joven rompió las esposas y salió corriendo como si nada.
Las cámaras de seguridad tomaron todo el show, minuto a minuto. En las imágenes se ve cómo se da vuelta y golpea al agente Keith Thorn, que lo escoltaba.
Después siguió la corrida por el pasillo y las escaleras, con otro policía intentando frenarlo. Reaggle volvió a golpearlo y siguió avanzando hasta la entrada del edificio, donde lo alcanzaron y lo inmovilizaron con una pistola táser.
Finalmente, varios agentes lograron reducirlo y llevarlo otra vez a la cárcel del condado. Keith Thorn fue trasladado a un hospital por lesiones en la cara y la cabeza, y otro policía también quedó en observación.
Ahora, además de la condena que acababa de recibir, Reaggle sumó nuevos cargos por el intento de fuga, con acusaciones de agresión contra oficiales, evasión agravada y resistencia a la autoridad. Todo pasó a los pocos minutos de escuchar su sentencia: ¿salió caro el impulso o no?

