El partido oficialista Rusia Unida se quedó al frente de las legislativas en Rusia, con el 57,54% de los votos, según los primeros datos de la Comisión Electoral Central. La elección se estiró durante tres días y, por ahora, el tablero le sonríe al gobierno.
Con el 13,88% de los sufragios escrutados, la fuerza que llevó la campaña de Vladímir Putin sacaba ventaja sobre el Partido Comunista de Rusia, que quedaba segundo con 13,67%. Más atrás aparecían el Partido Liberal Democrático de Rusia, Nueva Gente y Rusia Justa.
La votación definió los 450 escaños de la Duma, la cámara baja del Parlamento ruso. La mitad de las bancas se reparte por listas partidarias y la otra mitad por circunscripciones, así que no era una elección menor, ni cerca.
Después de conocerse los primeros números, Dmitri Medvédev dijo que los ciudadanos rusos mantienen la confianza en la principal fuerza política. Desde la vereda oficial, Serguéi Lavrov señaló que no espera cambios en la política exterior rusa tras estos comicios, los primeros legislativos desde el inicio de la guerra con Ucrania en 2022.
Del otro lado, Yábloko denunció irregularidades, entre ellas problemas para votar con papeletas y cuestionamientos al sistema electrónico. Y mientras la oposición en el exilio pedía respaldar a fuerzas contrarias a Rusia Unida, la elección quedó metida en medio del bardo de la guerra y los ataques con drones. ¿Tranquilidad en la urna? Ni ahí.

