En una carrera contra el reloj, equipos de rescate siguen buscando sobrevivientes entre los escombros después del fuerte terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el lunes a Colombia. El último informe oficial, difundido por la administración de Abelardo de la Espriella, elevó a 287 el número de fallecidos y reportó más de 3700 heridos y 280 personas desaparecidas.
La situación es desesperante en distintas zonas del país: hay un centenar de edificios derrumbados, personas atrapadas y daños importantes en hospitales, escuelas y aeropuertos. Las autoridades lo describieron como el sismo más fuerte de la última década.
Para enfrentar la emergencia, el flamante presidente colombiano, Abelardo De la Espriella, declaró el estado de desastre nacional y decretó tres días de duelo. Durante ese período, las banderas estarán a media asta en los edificios públicos, embajadas y consulados de Colombia en el exterior.
Las víctimas fatales se concentraron sobre todo en los departamentos de Risaralda, especialmente en la ciudad de Pereira, y en Valle del Cauca, en particular en la ciudad de Cali.
El temblor se registró cerca de las 7.40 de la mañana y tomó por sorpresa a la gente de Bogotá, justo cuando arrancaban la jornada laboral y escolar. En varios sectores de la capital, vecinos contaron que sintieron el movimiento con mucha fuerza, sobre todo en edificios altos. Al principio, el Servicio Geológico Colombiano había informado una magnitud de 6,7 y una profundidad de 96 kilómetros.
Después, el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) sostuvo que el sismo fue de 7,4, dato que más tarde confirmó el organismo colombiano. El epicentro quedó cerca del municipio de San José del Palmar, en el departamento de Chocó, a unos 20 kilómetros de esa localidad.
Desde distintos puntos del mundo llegaron ofertas de ayuda. Estados Unidos ofreció 15,5 millones de dólares, mientras que la presidenta de la Unión Europea, Ursula von der Leyen, puso a disposición el servicio satelital Copernicus para las tareas de rescate.
Venezuela también ofreció enviar rescatistas y ayuda humanitaria. Su presidenta interina, Delcy Rodríguez, dijo que pusieron brigadistas a disposición del Gobierno de Colombia para asistir a las personas que siguen bajo los escombros. Además, Israel, México, Chile, Argentina y El Salvador también hicieron llegar su apoyo.
La cantante Shakira expresó su dolor en redes sociales y el papa León XIV dijo estar “vivamente apenado” por la tragedia. También enviaron condolencias el presidente chino Xi Jinping y otros países de la región, ya que el sismo se sintió en zonas de Venezuela, la capital de Ecuador, Quito, y varias provincias de Panamá.
En medio de la conmoción, el impacto de la tragedia volvió a mostrar la vulnerabilidad de las ciudades y la necesidad de respuestas rápidas para quienes quedaron sin casa, sin servicios y esperando noticias de sus familiares.

