La investigación del choque entre dos trenes de alta velocidad en Toledo arrancó con una pregunta pesada: ¿falló una persona o el sistema de seguridad? El siniestro ocurrió cerca de la estación de Urda y dejó un saldo durísimo.
Según el último balance de las autoridades regionales, hubo al menos 60 muertos y decenas de heridos. Una postal tremenda, de esas que dejan a cualquiera con un nudo en la garganta.
Todo pasó este miércoles, a las 8.54, en la línea de alta velocidad que une Madrid con Andalucía. Un tren de Renfe que iba desde la capital española hacia Sevilla impactó contra una formación de Iryo que estaba detenida sobre la misma vía.
La fuerza del golpe hizo descarrilar varios vagones y dos terminaron por un terraplén. Ahora los peritos revisan el sistema automático LZB, las comunicaciones y los registros de circulación para entender cómo dos trenes quedaron en una misma vía, algo que no cierra por ningún lado.
También se analiza si hubo una interrupción de algunos minutos en el sistema y una habilitación desde el centro de control de Atocha para seguir la marcha. Mientras tanto, la circulación entre Madrid y Andalucía quedó suspendida y Adif abrió centros de atención para familiares en Madrid-Atocha, Sevilla-Santa Justa y Córdoba. ¿Quién iba a pensar que un tramo de vía podía terminar así?

