El presidente de China, Xi Jinping, pasó por la Casa Blanca y se sentó a conversar con Donald Trump. Antes hubo ceremonia de bienvenida y después arrancó la reunión formal, con la mira puesta en bajar un cambio.
La novedad fuerte llegó por el lado comercial: el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, anunció que la tregua entre ambos países se prorrogó. Iba a vencer el 10 de noviembre, pero ahora seguirá hasta el 10 de enero.
Trump habló de “grandes avances” en los temas que cruzan a las dos potencias y remarcó el respeto mutuo. Xi, por su parte, le agradeció la hospitalidad y saludó a Estados Unidos por el 250.º aniversario de su independencia.
La visita también dejó frases para el álbum. Trump dijo que la inteligencia artificial iba a ocupar un lugar central en la charla, mientras Xi sostuvo que Washington y Pekín “deberían ser socios, no adversarios”.
Además, el líder chino habló de cooperación en narcotráfico y de mantener el diálogo militar para evitar choques. En criollo: la mesa está servida, pero ahora falta ver si el buen clima aguanta cuando lleguen los temas pesados, ¿no?

