La mañana judicial vino con sorpresa: se llevaron 59 carillas de la historia clínica de Diego Armando Maradona tras allanar el Sanatorio Los Arcos. Entre esos papeles también quedó material ligado al seudónimo que usaba cuando se atendía ahí.
Los procedimientos los hicieron efectivos de la Policía de la Ciudad y la Policía Bonaerense en el barrio de Palermo y en la sede de Swiss Medical, en el microcentro. Todo se metió de lleno en el juicio que se sigue en los Tribunales de San Isidro por la muerte de Maradona, ocurrida en 2020.
El lío arrancó el martes pasado, cuando el nefrólogo Hernán Trimarchi habló de una supuesta “enfermedad renal crónica” que habría tenido el astro. Esa versión figuraba en el informe de la Junta Médica, un documento de 138 páginas que ahora quedó bajo la lupa.
Después de esa declaración, los abogados Nicolás D’Albora y Agustín Varela, defensores de Nancy Edith Forlini, marcaron una posible irregularidad. Compararon estudios de Diego Maradona padre con los de su hijo de 2019 y 2020, y advirtieron que los números de socio no coincidían.
En Los Arcos, los agentes hablaron con el director Alejandro Navas antes de llevarse el material que interesaba para la causa. En la sede de Swiss Medical, en cambio, el gerente Claudio Rabinovich explicó que allí funciona el área legal y que no había historias clínicas ni estudios médicos. ¿Y ahora quién ordena este rompecabezas?

