La movida de la Fuerza Aérea Argentina no pasó desapercibida ni un poco. La actualización de los cazas F-16 los deja, en lo operativo, más cerca del nivel que usa Chile.
Todo esto va de la mano con la llegada de las primeras 12 unidades de un total de 24 compradas a Dinamarca. Y claro, cuando un vecino mueve piezas en serio, del otro lado de la cordillera empiezan a mirar el tablero con cara de “ah, bueno”.
La modernización se tramita con contratos con el gobierno de los Estados Unidos y con Lockheed Martin. El plan está dentro del programa Peace Condor y apunta a mejorar el software de navegación y la integración de sistemas tácticos.
Según Zona Militar, el contrato FA823225CB001 fue adjudicado en marzo de 2025 y tiene un techo de hasta 265,9 millones de dólares. El objetivo es llevar el Operational Flight Program de las aeronaves al bloque M6.6, con trabajos que tendrían fecha de cierre en marzo de 2032.
Del lado chileno, la reacción fue inmediata y con tono de preocupación. La Cámara de Diputados aprobó siete pedidos de resolución para que el presidente José Antonio Kast acelere compras y eleve protestas diplomáticas, mientras en Santiago ya evalúan sumar aviones F-35 Lightning II. El sur se puso picante, y la discusión por el estrecho de Magallanes volvió a meter ruido, ¿cómo no iba a pasar?

