Claudio Gabriel Barrelier vuelve a declarar este lunes en la cárcel de Cruz del Eje, donde está detenido por el femicidio de la adolescente Agostina Vega. La cita es ante el fiscal Raúl Garzón, y promete mover el avispero.
El giro vino después de que cambiara la defensa oficial y sumara al abogado penalista Carlos Argüello. Con ese nuevo esquema, Barrelier habría dejado en claro que no piensa irse al mazo en silencio.
Desde el entorno de Argüello se filtró una frase que ya empezó a correr: “Solo no me voy”. Según esa versión, el imputado asumiría que en un eventual juicio podría recibir prisión perpetua, pero quiere hablar de otra cosa además del expediente principal.
La idea sería aportar nombres de personas que le habrían prometido apoyo, incluso plata, y después no cumplieron. En criollo: si abre la boca, no sería solo para mirar el techo de la celda y esperar sentencia.
Además, su historia trae más condimento que un guiso de barrio: trabajó en la Municipalidad de Córdoba, llegó de la mano de Ricardo Moreno y quedó ligado a un entramado de política local y barras bravas. Si habla, puede quedar picando para más de uno, ¿no?

