El Senado le dio media sanción a un proyecto que mete la educación emocional en la escuela. La iniciativa, del catamarqueño Flavio Fama, ahora va a Diputados.
La propuesta modifica la Ley de Educación Nacional N° 26.206 para que la enseñanza obligatoria también trabaje el reconocimiento, la comprensión y la expresión saludable de las emociones. O sea: no todo es carpeta, pizarrón y prueba sorpresa.
La votación salió con 45 votos a favor, ninguno en contra y la abstención de Julieta Corroza, de La Neuquinidad. Antes, el texto ya había conseguido dictamen en la Comisión de Educación y Cultura, el 2 de septiembre.
El proyecto apunta a los niveles inicial, primario y secundario. En inicial, busca promover la personalidad a través de la educación emocional; en primaria, sumar recursos para identificar y expresar emociones de manera saludable.
En secundaria, la idea es darle a los adolescentes herramientas para bancarse conflictos, frustraciones y otros desafíos de esa etapa. Fama también sostuvo que el sistema educativo puso el ojo en lo cognitivo y dejó más de lado lo emocional, una cuenta que ahora quieren empezar a saldar. ¿Será que a la escuela le tocó ponerse las pilas con el corazón además de la cabeza?

