La Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires le dio luz verde a un servicio público de cremación y cementerio para mascotas. La idea es que los vecinos puedan disponer de los restos de sus animales de forma segura y digna.
El proyecto salió por unanimidad y fue impulsado por Emmanuel Ferrario y Graciela Ocaña, del bloque Confianza y Desarrollo. Son tres leyes en una sola movida, de esas que no pasan todos los días por el recinto.
Según lo informado, el crematorio va a funcionar en el Cementerio de Chacarita, con turnos y un arancel para los vecinos del distrito. El monto todavía no se definió, pero deberá ser accesible y sostenible, sin hacerle una zancadilla al bolsillo.
Además, habrá un espacio de memoria para animales de compañía, donde los tutores podrán dejar las cenizas o despedirse en un ámbito de respeto. También se fijó que, si aparecen señales de maltrato o una muerte sospechosa, el personal deberá avisar enseguida a las autoridades competentes.
La norma prevé gratuidad en dos casos: para animales sin identificación recogidos en la vía pública por autoridades, rescatistas u organizaciones; y para mascotas fallecidas cuyos tutores acrediten vulnerabilidad social y residencia en la Ciudad. Y, de yapa, también se aprobó la Ley Compasión, que alcanza a escuelas estatales y privadas para trabajar el respeto hacia los animales. ¿Quién dijo que la política no puede dejar algo útil para el barrio?

