La Corte Suprema de la Nación le puso un freno a la jugada de la AFA y dejó firme a la Inspección General de Justicia como organismo de control. Hasta que no se cierre el trámite de cambio de domicilio, la entidad de Claudio Tapia sigue bajo la lupa nacional.
El fallo salió con las firmas de Horacio Rosatti, Ricardo Lorenzetti y Carlos Rosenkrantz. Y no vino solo: también ordenó dónde deben seguir dos investigaciones penales que orbitan alrededor de los balances de la casa madre del fútbol argentino.
Una de esas causas quedó radicada en el fuero nacional de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Allí se investiga la denuncia de Guillermo Tofoni contra Claudio “Chiqui” Tapia y otros directivos por la supuesta omisión de ingresos cercanos a USD 300 millones vinculados a un contrato con Tourprodenter LLC.
La otra investigación también sigue en CABA y apunta a supuestos desvíos de esos fondos mediante transferencias sin justificación. En ese tramo apareció otro tironeo judicial, con un pedido del juzgado federal de Campana, pero la Corte lo dejó sin efecto y mandó ese expediente de nuevo al fuero ordinario porteño.
Del otro lado, la pelea administrativa tampoco afloja. La AFA quiso mudar su domicilio a la provincia de Buenos Aires, pero la Corte recordó que primero tiene que cancelar su inscripción anterior ante la IGJ. Mientras eso no pase, el organismo nacional sigue con la manija del control. ¿La pelota sigue en la cancha de Tapia o todavía la tiene la IGJ?

