A poco más de dos meses de la visita de León XIV, ya se conoció cuál sería el vehículo oficial para sus recorridos por la Argentina. La elegida es una Toyota Hilux, una base bien criolla para un papamóvil con sello local.
El plan prevé que el sumo pontífice haga base en la Nunciatura de Buenos Aires. Según el esquema difundido, el lunes 9 de noviembre estará en la capital, el martes 10 en Córdoba y el miércoles 11 en Luján.
La noticia no es menor para la marca ni para la industria automotriz argentina. La Hilux es el modelo de mayor producción y también uno de los más vendidos y exportados del país, así que el Vaticano le puso la mira a un verdadero caballo de laburo.
Por ahora, eso sí, no hay demasiados detalles sobre cómo quedará el vehículo. No se sabe si harán una sola unidad o más de una, porque harán falta al menos una en Buenos Aires y otra en Córdoba, por si aparece algún imprevisto y no conviene quedar pagando.
Tampoco está definido si será cabina simple o doble, ni si el espacio para León XIV será abierto o cerrado. En otras visitas papales ya hubo vehículos nacionales adaptados, y el Vaticano incluso usó una Hilux en Kenia en 2015; esta vez, el misterio sigue con la tapa puesta, ¿será la versión más cómoda o la más llamativa?

