El presidente Javier Milei fue a la Asamblea General de la ONU y dejó un mensaje bien filoso: para la Argentina, Malvinas sigue siendo una causa nacional. De paso, le pegó al organismo por no tener, según él, herramientas para hacer cumplir sus propias resoluciones.
Desde Nueva York, el mandatario le pidió al Reino Unido que retome las negociaciones por la soberanía del archipiélago. También aseguró que el Gobierno va a seguir usando herramientas diplomáticas, jurídicas y económicas para sostener el reclamo argentino.
Uno de los puntos que más remarcó fue la resolución 31/49 de la Asamblea General, aprobada en 1976. Esa norma insta a la Argentina y al Reino Unido a evitar cambios unilaterales mientras siga pendiente la disputa.
Milei sostuvo que, con el paso de los años, hubo acciones que chocan con ese principio y cuestionó que la ONU no haya aplicado consecuencias. “¿De qué sirve una resolución si durante décadas la contraparte puede actuar en sentido contrario?”, lanzó ante los representantes de los Estados miembros.
El Presidente también apuntó contra el proyecto petrolero Sea Lion, en la cuenca Malvinas Norte. Además, volvió a llamar al diálogo con el Reino Unido y dijo que la Argentina no se va a quedar cruzada de brazos esperando otra resolución. ¿La pelota queda en la cancha británica o esto sigue quedando picando?

