El Gobierno nacional ya movió una pieza por la visita de León XIV: declaró feriado el 9 de noviembre. Y la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, salió a contar cómo se viene el resto del armado.
Después de una reunión entre el Poder Ejecutivo y la Iglesia, la funcionaria dijo que Ciudad de Buenos Aires, Provincia de Buenos Aires y Córdoba pedirán que el 10 y el 11 de noviembre también sean feriados provinciales. La idea es ordenar el movimiento de la gente y evitar que el tránsito se vuelva un quilombo.
Monteoliva explicó en radio que buscan facilitar los traslados por ruta y manejar la ocupación hotelera que ya se espera desde el fin de semana previo. Según las previsiones oficiales, se calculan 7 millones de personas en las distintas actividades por la visita papal.
De ese total, se estima que 2 millones estarán en la misa que León XIV celebrará en la Basílica de Luján. O sea, no es un evento chico ni por asomo: ya arrancó la cuenta regresiva para que nadie quede pagando.
En seguridad, la ministra dijo que se desplegará a la totalidad de los efectivos de las cinco fuerzas federales para custodiar al jefe de la Iglesia Católica. Además, habrá logística en tres aeropuertos, porque el Papa llegará en una aeronave de Aerolíneas Argentinas desde Montevideo y seguirá viaje a Perú.
La coordinación general la encabeza Karina Milei, junto con autoridades bonaerenses y porteñas. Con semejante movida, la pregunta cae sola: ¿quién dijo que organizar una visita papal era cosa sencilla?

