Una persecución a toda velocidad, con tiros y un remate bien brusco, quedó grabada en Chaco. La historia arrancó cuando la Policía Caminera detectó una Toyota Hilux con pedido de secuestro.
El operativo fue sobre la ruta nacional 11, a la altura del kilómetro 1046. Cuando vieron a los agentes, el conductor siguió de largo y se armó el bardo.
En medio de la corrida, uno de los policías se asomó por la ventanilla del patrullero y disparó contra las cubiertas. La idea era frenar la marcha, porque la camioneta venía haciendo de las suyas con bastante apuro.
La persecución duró poco más. El móvil alcanzó a tocar la Hilux, el conductor perdió el control y terminó sobre la banquina, fuera de la ruta.
Después del susto, quedaron detenidos dos ocupantes: un hombre de 27 años y otro de 59, ambos oriundos de Formosa. La revisión confirmó que la camioneta tenía pedido de secuestro vigente desde el 23 de agosto, por un robo ocurrido en Buenos Aires. ¿Camioneta ajena y final de película? Parece que sí.

