En Santa Fe les pusieron un freno a los cuidacoches y la cosa levantó polvo. El Senado provincial convirtió en ley la iniciativa impulsada por el senador Ciro Seisas, con 16 votos a favor y tres ausencias.
La norma modifica el Código de Convivencia y suma los artículos 66 bis, 66 ter y 66 quater. Pero ojo: no arranca sola, porque cada municipio tiene que adherir y definir cómo la aplica en su zona.
El texto apunta a quienes cobren por estacionar, cuidar, guardar, lavar o limpiar vehículos en la vía pública sin autorización, en lugares donde eso esté prohibido. Para esos casos prevé trabajos comunitarios de 2 a 10 días y, en algunos supuestos, la prohibición de volver al lugar.
Si hay reincidencia, la cosa se pone más pesada: la ley habilita arrestos de 10 a 20 días. También endurece las sanciones cuando aparecen amenazas, violencia o actuación coordinada entre varias personas; ahí el bardo ya no es menor.
Además, la prohibición alcanza sectores de estacionamiento tarifado, eventos masivos y zonas sensibles como escuelas, bancos, comercios y edificios públicos. El Ejecutivo provincial también deberá impulsar capacitación, oficios, intermediación laboral y abordaje de salud mental y consumos problemáticos. ¿Fin del tema? Ni ahí: ahora empieza la parte más difícil, la de hacerlo andar.

