Un ataque feroz dejó a una mujer de 58 años en terapia intensiva, en Máximo Paz, partido de Cañuelas. Tres perros la mordieron dentro de su propia casa y el cuadro terminó muy complicado.
La víctima sigue internada en grave estado y los médicos debieron amputarle el brazo derecho. Además, sufrió infecciones severas en las piernas y estuvo al borde de perder una de sus extremidades inferiores.
Todo pasó el viernes 23 de octubre por la tarde, en una vivienda de la calle San Eduardo. Según la denuncia hecha por el hermano de la mujer, tres ovejeros belgas saltaron el muro e ingresaron a la propiedad para atacarla.
Después del hecho, fue el propio dueño de los animales quien la llevó al Hospital Cuenca Alta. El subcomisario de Máximo Paz, Ángel Castillo, dijo que no había denuncias previas ni conflictos anteriores por esos perros.
La causa quedó caratulada de manera preventiva como lesiones culposas y está en manos de la UFIyJ Nº 2 de Cañuelas. En el expediente figuran como imputados los presuntos propietarios, identificados como Nicolás Urrutia y María Belén Plastina; ahora la Justicia y Zoonosis tienen la pelota, y no es precisamente una para jugar.

