Este 5 de noviembre debería haber sido un día de festejo para la familia de Uriel Ríos. El adolescente iba a cumplir 18 años, pero el crimen que terminó con su vida transformó la fecha en un momento de profundo dolor.
A través de las redes sociales, sus seres queridos lo recordaron con un mensaje que reflejó la ausencia que dejó. "Hoy estaría cumpliendo sus 18 años, le arrebataron su vida, sus sueños y su festejo", escribió la familia junto a una imagen en su memoria.
El homenaje tuvo una mención especial para Uziel, su hermano mellizo, quien aquella madrugada también fue atacado y sobrevivió a las heridas. "Hoy a su hermano Uziel le falta su hermano mellizo, su otra mitad", escribieron en la publicación.
El mensaje cerró con el reclamo que la familia sostiene desde el día del crimen: "Seguimos pidiendo JUSTICIA".
Uriel tenía 17 años cuando fue asesinado en la madrugada del 21 de septiembre, tras una pelea a la salida de una fiesta privada por el Día del Estudiante, en la zona de Médano de Oro. El enfrentamiento ocurrió cerca de calle Alfonso XIII y calle 14, y durante la gresca se usaron armas blancas.
Uriel recibió una puñalada en el tórax y fue trasladado al Hospital Rawson, donde murió horas después. Uziel sufrió heridas en el tórax y en un brazo y necesitó atención médica.
La muerte del adolescente generó una fuerte conmoción entre familiares, amigos y compañeros del Colegio Santa Teresita del Niño Jesús, que realizaron homenajes y distintos reclamos para que se esclarezca lo sucedido.
La causa está en manos de la jueza de Menores María Julia Camus y se tramita, de manera provisoria, bajo la calificación de homicidio en riña. Uno de los adolescentes señalados por el hecho declaró ante la magistrada y quedó imputado de forma provisoria, mientras la Justicia evalúa medidas como una tobillera electrónica.
En el expediente se incorporaron videos de la pelea, testimonios y pericias sobre las armas blancas que habrían sido utilizadas, además de muestras genéticas para determinar quién participó del ataque y cuál fue el rol de cada uno.
La familia, representada por el abogado Martín Zuleta, cuestiona la calificación actual y pide que la causa se recaratule como homicidio simple, para poder establecer la responsabilidad individual de quien habría provocado la herida mortal.

