Una familia de Marquesado, en Rivadavia, quedó con lo puesto después de un incendio que les arrasó la vivienda. Ahora juntan ropa, alimentos y muebles para arrancar otra vez.
El fuego se inició por la mañana, cuando la dueña de casa había salido a llevar a sus hijos mayores a la escuela. Según contó Azucena Fernández, todo empezó por una vela que quedó encendida tras un corte de luz.
En ese momento, tres de sus hijos menores estaban adentro junto a su hermano menor. El tío de los chicos los sacó a tiempo, antes de que las llamas se extendieran por la habitación.
“Él me los pudo salvar. Si no hubiera sido por él, hasta ahora no lo estuviera contando”, dijo Fernández, todavía con el susto encima. La mujer se enteró de lo que pasaba cuando bajó del colectivo y vio llamadas perdidas de su hermana, Pamela.
La familia está compuesta por siete personas y por ahora se queda con parientes. Vecinos de la zona y la Municipalidad de Rivadavia ya acercaron mercadería, ropa y una cama, pero siguen pidiendo ayuda para volver a levantar la casa. ¿Quién se olvida de una vela después de un corte de luz?

