La mañana arrancó movida en el Juzgado Penal de Niñez y Adolescencia, con familiares, amigos y compañeros de Uriel Ríos pidiendo justicia. El adolescente de 17 años fue asesinado en el Medano de Oro, y la jueza María Julia Camus salió a hablar con los chicos antes de recibir a los padres.
La magistrada les pidió a los compañeros que se acerquen a declarar si vieron algo de lo que pasó aquella madrugada. También tomó nota de nombres y datos de varios adolescentes que estarían dispuestos a contar lo que saben, así que la causa empezó a moverse con más testigos en la mira.
Durante la mañana se manejaba la posibilidad de tomar declaración a unos cinco testigos, varios de ellos menores de edad. Afuera de Tribunales, algunos de los jóvenes que esperaban eligieron cubrirse el rostro, en una escena que ya decía bastante sin necesidad de mucho más.
Los padres de Uriel fueron recibidos en privado por Camus, después de hablar con ella en la vereda. También estuvo el hermano gemelo del chico, que resultó herido con un arma blanca en el mismo ataque y fue una de las primeras veces que la familia se mostró frente a la Justicia.
La investigación busca reconstruir qué pasó después de la fiesta privada por el Día del Estudiante, en la zona de Quinta Don Pedro. Según la causa, hubo una pelea cerca de Alfonso XIII y Calle 14, y ahí Uriel recibió la herida que le provocó la muerte. Un adolescente de 16 años se presentó con abogado y quedó a disposición de la Justicia; ahora falta que los testimonios ordenen el rompecabezas, que no es poca cosa, ¿no?

