En plena Capital, un motociclista quedó pegado con una historia floja de papeles. Lo pararon en inmediaciones de calle Caseros y Lateral de Circunvalación, y la moto venía con sorpresa.
El procedimiento salió de las tareas de la Sección Sustracción de Automotores y Autopartes D-5. Cuando revisaron el rodado, vieron que la chapa patente era trucha y que la documentación también venía hecha a medida.
Ahí no quedó la cosa. Al chequear la numeración de cuadro y motor, constataron que conservaba los guarismos originales de fábrica, y al meterlos en el sistema apareció el dato pesado: la moto había sido sustraída el 31 de enero de 2025.
Según lo informado, el robo había sido desde el interior de un domicilio en Colonia Rodas, Rawson. Por directivas de la UFI Delitos Contra la Propiedad, secuestraron la motocicleta y los papeles apócrifos, y la llevaron a Central de Policía.
Después se presentó el dueño, que acreditó la titularidad y recuperó su rodado. Una salida bastante cara para una vuelta que, claramente, no tenía buen final, ¿no?

