El sanjuanino Diego Gordillo fue condenado a tres años de prisión en suspenso por tener y distribuir material de abuso sexual infantil. La sentencia salió después de que admitiera su responsabilidad en los hechos investigados.
La causa se activó por una alerta cibernética internacional, que detectó la circulación de un video con contenido ilícito compartido por Gordillo. Ese archivo llegó hasta una dirección IP ubicada en México, y ahí se prendió la mecha del rastreo.
Todo se resolvió con un juicio abreviado, o sea, un acuerdo entre la fiscalía y la defensa para evitar el juicio oral. El convenio fue firmado por la fiscal Ingrid Schott, de la Unidad Fiscal Investigativa (UFI) ANIVI, y la defensora oficial Sandra Leveque.
Después, el juez homologó el acuerdo y dejó firme la pena. Como es de ejecución condicional, Gordillo no irá a la cárcel, pero deberá cumplir reglas de conducta fijadas por la Justicia; si las pisa mal, el beneficio se le puede caer. ¿Y la red de internet? Esta vez no zafó ni un poquito.

