La movida quedó picando en el Penal de Chimbas, pero esta vez no pasó de ahí. Un control en el perímetro frenó el ingreso de elementos prohibidos y activó el protocolo de seguridad.
Todo arrancó cuando un efectivo de la Guardia Externa del Sector N.º 2 vio a una persona ajena a la institución cerca del perímetro externo oeste. Avisó por el equipo de comunicación y, de una, se puso en marcha el operativo.
Después entró en acción el Grupo Especial K-9 Canes, que hizo un rastrillaje por la zona. En esa recorrida encontraron un envoltorio de tela tirado en las inmediaciones del perímetro.
La División Requisa levantó el paquete en presencia del Jefe de Turno y lo revisó. Adentro había tres teléfonos celulares, de las marcas LG, Motorola y Alcatel, con sus baterías, más tres cables USB.
Según informaron, el procedimiento permitió interceptar elementos que presuntamente habían sido arrojados desde afuera hacia el interior del establecimiento. Otra vez, la vigilancia hizo de filtro y les cortó el intento antes de que la cosa se complicara, ¿qué otra le iban a hacer?

