La noche se puso pesada en el barrio El Prado, de Chimbas. Un grupo de cuatro hombres llegó en una camioneta blanca, buscó a Agustín Villafañe y terminó dejando un ataque a golpes y tiros.
Todo pasó el jueves 15 de octubre y la causa quedó en manos del fiscal José Plaza, de la UFI genérica. Cuando los sospechosos llegaron a la casa, Alejandro Villafañe, padre del joven, salió a enfrentarlos y recibió golpes, incluso un culatazo en la cabeza.
Después vino la parte más pesada del asunto: los atacantes dispararon alrededor de siete balazos contra un Toyota Corolla que estaba estacionado frente a la vivienda. El auto, que pertenece al joven, quedó como testigo mudo de un rato que nadie quisiera repetir.
La investigación ya movió piezas. Dos de los sospechosos fueron imputados y quedaron con un mes de prisión preventiva, mientras otro se presentó por su cuenta ante la Justicia. Hoy debe comparecer por la causa, que sigue sumando capítulos.
El cuarto hombre todavía sigue prófugo y es buscado por los investigadores. En Chimbas, por ahora, la cuenta marca presos, un entregado y uno que se esfumó; un cierre bastante lejos de la paz, ¿no?

