El juicio por la muerte de Diego Maradona volvió a quedar en el centro de la polémica por un error que sacudió todo el debate. Según trascendió, la junta médica habría analizado estudios que no eran del astro del fútbol, sino de su padre.
La situación salió a la luz durante la jornada de ayer, mientras declaraba uno de los 20 peritos que participaron de la junta y se hablaba de informes vinculados a la función renal de Maradona.
En ese momento, uno de los abogados revisó la documentación y advirtió que uno de los estudios no pertenecía a Diego, sino a Don Diego Maradona, quien también estuvo internado y fue atendido por Swiss Medical en 2015.
Ahora, lo que se discute es si la junta médica construyó su análisis sobre la muerte de Maradona a partir de papeles que no correspondían al paciente investigado. Un error así, en medio de un juicio tan sensible, suma más ruido a una causa que ya lleva más de 30 audiencias y sigue generando tensión.
Mario Baudry, pareja de Verónica Ojeda y abogado de Dieguito Fernando, sostuvo que “lo que se cuestiona es un estudio que se le hizo a Diego en 2015”. También dijo que, después de seis años, no cree que haya impericia, sino “algo adrede”, aunque aclaró que, a su entender, el error no cambia nada pero sí constituye un escándalo porque se adulteró una prueba.
Del otro lado, Francisco Oneto, abogado del neurocirujano Leopoldo Luque, también calificó lo sucedido como grave. Aseguró que no cree que haya sido algo intencional, pero advirtió que a la junta de expertos se le dio una entidad que no tenía.
“Es escandaloso que un grupo de personas, autodenominados expertos, no hayan hecho algo tan elemental como verificar que los estudios sean de la persona que se decía que estaban estudiando”, lanzó Oneto, en una frase que resume el clima de desconfianza que volvió a instalarse alrededor del juicio.

