Una joven madre sanjuanina recuperó la libertad después de cerrar un acuerdo económico por una PlayStation robada que había ofrecido por redes sociales. La salida le costó $600.000 al dueño de la consola, y así se destrabó el expediente.
La causa arrancó en marzo de 2025, cuando la consola apareció publicada para la venta por internet. El aparato fue recuperado y devuelto ese mismo mes, pero la investigación siguió por encubrimiento agravado por ánimo de lucro.
La mujer estaba con arresto domiciliario desde agosto de 2026. Tiene a su exclusivo cargo a un hijo de tres años y la causa tramita en la UFI Delitos contra la Propiedad.
Su defensa, encabezada por Mario David Morán Gómez, pidió una conciliación con el damnificado, una salida prevista en el Código Procesal Penal de San Juan. El planteo se apoyó en el principio de igualdad ante la ley y en un antecedente similar aceptado por el Ministerio Público Fiscal.
El acuerdo no significó un reconocimiento de responsabilidad penal, pero sí permitió extinguir la acción penal una vez cumplidas las condiciones. En criollo: se pagó, se cerró el tema y la mujer volvió a quedar en libertad. ¿La consola? Ya había vuelto a casa hacía rato.

