Entró a una ferretería a puro golpe, agarró lo que pudo y salió rajando en bicicleta. Pero la fuga le salió medio torcida: en el camino fue largando parte del botín, como si el apuro le jugara en contra.
El hecho pasó el domingo, minutos antes de las 22, en la ferretería de la familia Scaddi, sobre calle Hipólito Yrigoyen, entre Ituzaingó y Reconquista, en el límite de Capital con Rivadavia. Una vecina vio la escena y dio aviso, según fuentes policiales.
La dueña estaba en la parte de atrás del inmueble, donde también vive. Cuando revisó el local, se encontró con el panorama completo: habían violentado la puerta reja y también roto el vidrio para meterse a robar.
El botín fue variado, como para armar una ferretería de bolsillo: dos cajas de clavos espiralados, pinzas, alicates, cintas métricas, rodillos, cables, tensores y otras herramientas. Pero en la corrida dejó un taladro dentro de su valija y una bolsa con herramientas en la vereda.
Además, en la esquina de Cornelio Saavedra y Huarpe apareció un rollo de cable. La denuncia quedó radicada en la Comisaría 13ra y la investigación quedó en manos de la UFI Delitos contra la Propiedad. Por ahora, el autor no fue identificado, así que el golpe quedó picando.

