Tenía el permiso para salir un rato, pero no volvió al Servicio Penitenciario Provincial. Desde ahí, un hombre de apellido Sarmiento quedó en la mira y empezó la búsqueda.
La historia cerró en Capital, donde lo encontraron en la zona de Paraguay y Jujuy. Según Relaciones Policiales, la pista llegó a manos de la Unidad de Apoyo Investigativo, que depende de la Dirección Coordinación Judicial D-5.
Con ese dato, los efectivos se plantaron en el lugar y siguieron los movimientos del sospechoso. No hubo magia: hubo vigilancia, identificación y aprehensión, como cuando te creen vivo y al final te encuentran igual.
Al chequear sus antecedentes, confirmaron que Sarmiento cumplía una condena por robo agravado y había salido bajo el régimen de salidas transitorias. Pero nunca regresó, y ahí se le complicó el panorama.
Después de la detención, la Policía se comunicó con el Juzgado de Ejecución Penal, que ordenó su inmediata detención y el traslado al Penal. Así terminó el paseo: volvió al punto de partida, pero con menos margen para hacerse el distraído, ¿no?

