Otra vez Rocío Florencia Echegaray quedó en el ojo de la tormenta por un episodio en un negocio del centro sanjuanino. Esta vez, la condena fue de 3 meses de prisión condicional, luego de un juicio abreviado acordado entre la Fiscalía, a cargo de Cristian Gerarduzzi, y la defensa. La causa fue por tentativa de hurto y se resolvió sin cárcel efectiva. En el microcentro, el tema volvió a generar ruido y bastante fastidio.
El hecho más reciente ocurrió el 17 de julio en La Boutique del Jamón, en la esquina de Laprida y avenida Rioja. Según la investigación, la mujer entró al local y empezó a guardar mercadería en un bolso blanco, mientras una empleada seguía cada movimiento. Todo quedó registrado por las cámaras de seguridad. Después, se fue del comercio sin pasar por caja, pero a la cuadra fue interceptada por la policía, que llegó tras el aviso de los trabajadores. Cuando la frenaron, llevaba parte de lo sustraído, entre fiambres, quesos, artículos de higiene y otros productos del negocio.
Lo que más pesa en este caso no es solo el último intento, sino el historial que arrastra la imputada en muy poco tiempo. En mayo quedó involucrada en el episodio de Casa Avellaneda, donde un robo de prendas terminó en un forcejeo dentro del local. En junio, volvió a ser detenida por otro intento de llevarse ropa deportiva de un comercio. Ahora, con esta nueva condena, comerciantes del microcentro vuelven a mirar de reojo la respuesta judicial frente a los hechos reiterados. Por lo pronto, Echegaray deberá cumplir las condiciones fijadas para sostener el beneficio; si comete otro delito o incumple las reglas, su situación se puede complicar en serio.

