Un caso pesado se cerró en Angaco: una nena sufrió heridas graves en el rostro tras el ataque de un perro. El dueño del animal, Miguel Alejandro Castro González, aceptó pagar $700.000 como indemnización.
Todo pasó el 1 de enero, cerca de las 20:00, en el Boulevard del Barrio 14 de Mayo, donde la niña estaba jugando en la calle. Una vecina abrió la puerta de su casa y el perro, de pelaje negro, salió de golpe y la mordió de manera directa.
La médica legista Ana Victoria Bruna constató las lesiones y marcó que la menor necesitaba 35 días de incapacidad para recuperarse. Por eso, la causa avanzó por lesiones culposas graves, tal como quedó planteado ante la Justicia.
El fiscal Nicolás Schiattino y la defensa, a cargo del abogado Ruiz, cerraron una salida alternativa para evitar el juicio. Ante el juez Alberto Caballero, Castro González admitió que no cuidó ni vigiló al animal y asumió la responsabilidad por lo ocurrido.
Las partes acordaron que el dinero cubra el daño físico y también el mal trago que atravesó la familia. El juez homologó el arreglo y la causa quedó resuelta; a veces, hasta un perro suelto termina dejando un papelón caro, ¿no?

