Una sanjuanina quedó metida en un expediente judicial después de que la Fiscalía sostuviera que se presentaba como traductora e intérprete de inglés sin título universitario ni matrícula. Se trata de María Valentina Rampulla, que este jueves aceptó una probation y zafó, por ahora, del juicio.
El acuerdo se cerró en Tribunales y le impone dos condiciones bien concretas: pagar $200.000 y hacer tareas comunitarias para la Municipalidad de Santa Lucía. Nada de salir por la puerta grande; esta vez le tocó cumplir y seguir.
El caso, encima, cruzó la frontera provincial y ya hizo ruido a nivel nacional. Varios medios del país levantaron la noticia y en redes sociales empezó el clásico desfile de comentarios, porque cuando algo huele raro, la historia vuela sola.
Según lo expuesto en la audiencia, Rampulla se mostraba en plataformas digitales como profesional vinculada al inglés. La acusación dijo que en LinkedIn se presentaba como bilingüe y hasta como profesora universitaria de inglés de la Universidad de Aconcagua.
La Fiscalía pidió verificar esos datos y recibió respuestas que la dejaron mal parada: no figuraba ni como estudiante ni como egresada en esa institución. Tampoco aparecía matriculada en el Colegio de Traductores de San Juan, algo clave para ejercer esa actividad con respaldo legal.
La investigación arrancó por una denuncia presentada el 22 de junio de 2026 por Lorena Garay Pellice, integrante de la comisión directiva del Colegio de Traductores. Desde ahí, la causa fue sumando papeles, consultas y cruces de datos hasta llegar a la acusación por presunta usurpación de profesión.
Además, el expediente sumó otros episodios: según la acusación, la joven habría hecho llamados, mandado mensajes por WhatsApp y publicado contenido en redes contra integrantes del Colegio de Traductores. Un combo que terminó en Tribunales y ahora queda atado a que cumpla todo al pie de la letra. ¿Se entiende por qué el asunto hizo tanto ruido?

