La situación judicial de Manuel Adorni tomó otro rumbo. El fiscal federal Gerardo Pollicita dijo que, por ahora, no alcanza para sostener una acusación por enriquecimiento ilícito.
Pero la cosa no quedó ahí. Advirtió que hay movimientos de plata y bienes que podrían esconder problemas tributarios, así que pidió que el expediente pase a la Justicia Nacional en lo Penal Económico.
Ese nuevo frente deberá definir si hubo incumplimientos fiscales del funcionario y de su entorno familiar. Igual, el juez federal Ariel Lijo todavía tiene que resolver si avanza con ese giro de la causa.
La investigación nació por una denuncia de la diputada Marcela Pagano y siguió la evolución patrimonial del exfuncionario entre diciembre de 2023 y junio de 2026. En ese recorrido aparecieron ahorros, compras y operaciones que levantaron la ceja de la Fiscalía.
Uno de los puntos más discutidos fue la explicación sobre Bitcoin. La defensa sostuvo que invirtió unos USD 200.000 entre 2014 y 2018, y que después obtuvo USD 591.544,61 al vender esos activos. La pericia confirmó movimientos en las billeteras, pero no pudo cerrar del todo el rompecabezas.
También se revisaron ingresos formales del matrimonio y gastos por más de USD 402.578,12. Entre compras de inmuebles, refacciones, préstamos privados y consumos con tarjetas de empleados, la cuenta quedó picando y ahora la Justicia quiere ver si todo fue declarado como corresponde. ¿Se viene otro capítulo de la novela?

