El Gobierno nacional movió una pieza clave para el mundo del tren: cambió la reglamentación del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones, más conocido como RIGI, para que también entren obras sobre infraestructura ferroviaria que ya existe. La medida fue oficializada este martes, con la publicación del Decreto 748/2026 en el Boletín Oficial.
En criollo, esto significa que no solo podrán encuadrarse proyectos de vías nuevas, sino también trabajos de renovación, sustitución, transformación y desarrollo de lo que ya está hecho. Para las zonas que dependen del tren para mover cargas, esto puede traducirse en más obras, más movimiento y, a la larga, mejores condiciones para el transporte y la logística.
La norma modifica el Decreto 749/2024, que había reglamentado el RIGI creado por la Ley Bases. Ahora se aclara que dentro del sector ferroviario también cuentan la duplicación o renovación de vías, la rehabilitación de ramales fuera de servicio, la modernización de señalamiento, telecomunicaciones y energía, la electrificación de líneas y la construcción de nodos logísticos, entre otras intervenciones.
El texto deja afuera las tareas que sean solo de mantenimiento o conservación. O sea: para que una obra entre en el régimen, tiene que implicar una mejora real o una ampliación concreta de la infraestructura, no un arreglo de rutina.
Según los considerandos, la red ferroviaria argentina fue levantada mayormente hace varias décadas y hoy muestra desgaste y deterioro. Por eso, el Gobierno plantea que hace falta invertir para recuperarla y modernizarla, algo que en muchas localidades puede impactar de lleno en la salida de la producción y en la conectividad con otros puntos del país.
Otro punto importante es cómo se define la ampliación de un proyecto ya existente que no esté adherido al RIGI. En el caso ferroviario, se considerará ampliación cuando las inversiones hagan crecer de manera verificable la capacidad de transporte de la infraestructura, con parámetros técnicos objetivos que permitan comparar cómo estaba antes y cómo queda después de las obras.
Desde el Ejecutivo sostienen que esta adecuación le da más precisión y seguridad jurídica a los proyectos ferroviarios, y que eso puede facilitar inversiones grandes orientadas a mejorar la logística y el transporte en el país. El decreto lleva las firmas de Javier Milei, Diego Santilli y Luis Caputo, y entró en vigencia este martes con su publicación oficial.

