El Gobierno anda a las corridas para frenar la sesión de mañana en la Cámara de Diputados, donde la oposición quiere avanzar con morosidad y discapacidad. La movida pinta complicada, y en Casa Rosada ya no descartan que La Libertad Avanza termine bajando al recinto.
En los despachos oficiales hablan de un panorama bravo y hasta de un “circo” opositor, porque calculan que hay 131 voluntades para abrir el debate. Con ese número, el quórum quedaría servido para meter dos temas que al oficialismo le hacen ruido.
La carta fuerte, si todo se desmadra, es el veto. Pero antes de llegar a ese punto, en el Gobierno prueban otras salidas para desactivar la sesión sin quedar pegados a un portazo político.
En el tema morosidad, barajan presionar a billeteras y bancos para que aclaren el Costo Financiero Total cuando alguien pide un crédito. La idea, según dicen, sería mostrar alguna respuesta sin tocar el equilibrio fiscal. “Hay cosas para hacer sin que sea dañino para el Gobierno”, soltó un alfil legislativo.
Con Discapacidad, la postura oficial es que se cumple con lo que ordenó la Justicia y que la oposición usa causas nobles para pegarle al Ejecutivo. Mientras tanto, el PRO también marca distancia y dice que hay más de 50 proyectos sobre morosidad, con dictámenes previstos para el 23 y el 30 de septiembre. ¿Logran frenar el bardo o terminan sentados igual a ver cómo arranca el show?

