En el kirchnerismo están con la antena parada y mirando a Naciones Unidas como quien espera una señal del cielo. Quieren que llegue una resolución favorable sobre Cristina Kirchner antes del 17 de octubre, día que ya tienen en agenda para un acto.
Los nuevos abogados de la expresidenta llevaron el caso al Comité de Derechos Humanos de la ONU y, según dicen, en octubre podría haber una respuesta. En ese entorno sueñan con una cautelar que le abra la puerta para presentarse en las elecciones del año que viene.
Pero del otro lado del mostrador, en los tribunales argentinos, repiten que un pronunciamiento de ese comité no tiene validez legal acá. También recuerdan la doctrina de la Corte Suprema, que niega que exista una cuarta instancia internacional para revisar fallos locales.
La jugada, igual, es política y no jurídica. En el campamento cristinista buscan meter a Cristina en la discusión de 2027 y, de paso, meter presión sobre Axel Kicillof. Cerca de ella y en distintos sectores del peronismo ya trabajan para armar una candidatura contra el gobernador bonaerense.
Fuentes cercanas a la expresidenta dicen que la ven lúcida, bien de salud y entrenando todos los días. También cuentan que sigue metida en las discusiones políticas y que las reuniones le salen una tras otra, porque la agenda no afloja ni un poquito. ¿Se viene otro capítulo de la novela grande del peronismo?

