En medio del revuelo por las denuncias que salpican al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, Mauricio Macri apareció con un mensaje bien directo y sin vueltas. En el acto que encabezó en Vicente López, el expresidente soltó una frase que dejó picando: "Si el PRO calla, el populismo avanza". Sin nombrar de lleno el caso, dejó claro que no quiere ver a su partido mirando para otro lado cuando algo no le cierra.
Macri buscó ordenar la tropa y les pidió a los dirigentes del PRO que sigan señalando lo que no funciona, aunque incomode adentro de la casa. Dijo que el silencio le juega en contra al cambio y remarcó que el espacio está para cuidar y también para completar el rumbo del Gobierno nacional. En esa línea, defendió la alianza con la gestión de Javier Milei y sostuvo que el partido acompañó cuando más falta hacía, incluso en momentos de debilidad política y parlamentaria.
El exmandatario también aprovechó para pegarle a la llamada "corrección política" y la tildó de engaño. Con tono firme, afirmó que el PRO tiene que decir lo que piensa y no lo que conviene callar, una definición que resonó fuerte entre dirigentes y militantes. Además, insistió en que el objetivo es sostener bases más sólidas para que los cambios no dependan de una sola gestión, sino que se mantengan en el tiempo con reglas claras e institucionalidad.
Del encuentro participaron figuras nacionales, provinciales y municipales del espacio, entre ellas Cristian Ritondo, Fernando de Andreis, Antonela Giampieri, Javier Sánchez Wrba, Alejandro Finocchiaro y Florencia de Sensi. También estuvieron Soledad Martínez, Fernando Bouvier, Javier Martínez y Marcelo Matzkin, además de legisladores porteños y otros referentes del partido. Ahora, Macri seguirá con una gira por Mendoza y Santa Fe, en una movida que busca mantener al PRO bien plantado de cara a las elecciones del año que viene.

