El presidente Javier Milei salió a ponerle candado al rumbo económico este viernes: dijo que no va a cambiar ni la política fiscal ni la monetaria. Y remató con una frase de las suyas: “Entré acá por el bronce, no voy a borrar con el codo lo que escribí con la mano”.
Lo dijo en el cierre del evento del IAEF, en Misiones, frente a empresarios y economistas. También marcó que no va a mover sus decisiones “por un capricho electoral”, en plena cuenta regresiva política.
En otro tramo, volvió sobre el sobreendeudamiento y cuestionó las críticas al Gobierno por la morosidad de las familias. Según planteó, esas miradas buscan “manipular a la población”, mientras defendió que hoy más pymes pueden acceder a deuda.
El Presidente también metió el tema de las inversiones y habló de 200 mil millones de dólares que, según dijo, llegarían al país en los próximos años. Mencionó energía, minería, infraestructura, tecnología y siderurgia, y aseguró que eso mejora la posición argentina en el tablero geopolítico.
Antes de cerrar, insistió en que su objetivo sigue siendo “terminar de una vez con la maldita inflación”. Y dejó otra definición de campaña larga: después de las elecciones del próximo año, el oficialismo buscará sumar diputados y quedar “a dos senadores del quórum”. ¿Ya está acelerando a fondo?
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