El presidente Javier Milei salió a celebrar la aprobación en el Senado de la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central. Y, fiel a su estilo, largó una frase que no pasó desapercibida: “COMIENZA EL FIN DE LA INFLACIÓN. VLLC!”.
La movida la había anunciado la senadora Patricia Bullrich, que puso el foco en el valor de la moneda y en el esfuerzo de la gente. En criollo: el Gobierno quiere mostrar que va por un Banco Central más alineado con su idea de ordenar la economía.
Bullrich también comparó la reforma con el uso de la emisión monetaria para financiar campañas electorales. Y remarcó que el objetivo es un país sin inflación, donde los sueldos rindan y los ahorros no se evaporen como agua en el pavimento.
Eso sí, la historia todavía no quedó cerrada. El proyecto fue aprobado con cambios y ahora deberá volver a Diputados, así que la pelota sigue rodando en el Congreso.
Por ahora, el oficialismo festeja el paso dado y apuesta a que esta reforma sea una señal política fuerte. ¿Será el comienzo del alivio o todavía falta bastante camino?

