Javier Milei volvió a quedar en el centro de la escena por un cruce con Marcelo Bonelli. Lo trató de “mierda humana mal cagada” y, de paso, abrió otro capítulo de su ya conocida furia verbal.
El presidente venía de diez días de encierro en Olivos, y eso ya había hecho saltar algunas alarmas. De hecho, el vocero Adrián Ravier tuvo que salir a aclarar que el libertario estaba bien de salud.
La cosa no quedó ahí. Nelson Castro, que además de periodista es médico, salió a decir que Milei tiene “problemas psiquiátricos”. Y no fue precisamente una devolución suave: habló de aislamiento, dependencia con su hermana y una explosividad que, según él, se ve a simple vista.
El comentario llegó después de una nota de Clarín sobre una reunión de Luis “Toto” Caputo con banqueros. Ahí, según la versión publicada, el ministro les habría dicho que Milei no iba a cambiar nada del plan económico, y el tema terminó explotando en redes.
Encima, el presidente había dejado preocupados a empresarios que lo vieron este jueves en el Alvear, durante el Council of Americas. Lo notaron errático y disperso, y algunos prefirieron seguir el discurso desde el bar del hotel para no cruzárselo. ¿Días de furia, café con azúcar o demasiado quilombo junto?

