Familiares, amigos, compañeros y docentes despidieron este martes a Uriel Ríos, el adolescente de 17 años que murió tras una pelea a la salida de una fiesta en Médano de Oro, Rawson.
El cortejo pasó por la puerta del colegio y de la parroquia de la comunidad educativa Santa Teresita de Jesús. Ahí se mezclaron las lágrimas, el silencio y ese dolor que no necesita demasiadas vueltas para sentirse.
Después, los restos del joven fueron llevados al cementerio San Miguel, donde recibió sepultura. Fue un adiós acompañado por sus seres queridos y por gente que se acercó a darle el último abrazo, aunque sea desde la vereda.
La causa quedó en manos de la Justicia de Menores, que ya identificó al presunto autor del ataque: un adolescente de 16 años, oriundo de Chimbas. Según la información judicial, se presentó ante las autoridades y quedó acompañado por su abogado defensor, el Dr. Claudio Rodríguez.
El hecho ocurrió después de una fiesta realizada en la quinta de Don Pedro, sobre calle Alfonso XIII, entre calles 13 y 14. La pelea se desató afuera del lugar y, en medio del quilombo, Uriel sufrió heridas graves que terminaron con su vida; su hermano mellizo también resultó lesionado y sigue en recuperación.
Por ahora, los motivos de la riña no están claros. Circulan versiones sobre un supuesto robo de un bolso y otra hipótesis sobre una joven agredida, pero nada de eso fue confirmado oficialmente. La Justicia intenta reconstruir qué pasó, quiénes participaron y cómo una noche de festejo terminó así, ¿quién la iba a ver venir?

