En las ferreterías de San Juan hay dos velocidades bien marcadas: una para la casa y otra para la industria. Juan Janavel, presidente de la Cámara de Ferreteros, contó que el mostrador doméstico sigue bastante planchado, mientras el otro sector mira el horizonte con algo más de fe.
La explicación, según dijo, está en la economía del día a día. Muchas familias vienen pateando arreglos, reparaciones y compras de mantenimiento porque la plata no alcanza y la morosidad sigue pesando.
Cuando el bolsillo aprieta, ya se sabe: primero van los gastos esenciales y después, si queda resto, la canilla que pierde o la puerta que traba. En ese contexto, la Cámara marcó que la caída de ventas del rubro superó el 7% a nivel nacional, y en la provincia el golpe fue todavía más fuerte.
Del otro lado del mostrador aparece algo de aire para el segmento industrial. Juan Janavel valoró los anuncios del gobernador Marcelo Orrego vinculados con infraestructura y obra pública, y también el movimiento que podría venir por la actividad minera.
La apuesta es simple y bien de barrio: si se mueven las obras, se venden herramientas, materiales e insumos, y después el efecto puede ir salpicando a otros sectores. Por ahora, el rubro sigue complicado, pero con la mirada puesta en que la rueda arranque de una vez, ¿o va a seguir todo en pausa?

