La Residencia del Adulto Mayor Eva Duarte, en Rivadavia, se puso de fiesta y abrió las puertas para recibir a más de 300 personas. Entre residentes, familiares e integrantes de centros de jubilados, la tarde tuvo de todo: charla, merienda y bastante movimiento.
La excusa fue doble y bien celebrada: el Día del Jubilado y el Día de la Primavera. En vez de quedarse en el protocolo, la jornada buscó juntar compañía, socialización y un rato lindo para compartir, que no viene nada mal.
Hubo mate, preparaciones dulces hechas en la cocina de la residencia, juegos, premios y sorteos. Y para que nadie se quedara sentado mirando el techo, Ricardito Cortez le puso música a la tarde con canciones melódicas, cumbia, ritmos caribeños y temas del recuerdo.
La movida también sirvió para reforzar la idea de acompañar a las personas mayores y generar redes de apoyo. Porque a veces un festejo sencillo, con buena música y algo rico para compartir, vale más que un discurso largo, ¿o no?

