La seguidilla de paros en la UNSJ ya les movió el piso a varios padres de los institutos preuniversitarios. Ahora, un grupo de autoconvocados evalúa ir por la vía judicial para frenar el daño escolar.
El abogado Mariano Domínguez, junto al doctor Saavedra, tomó la representación del grupo y explicó que están mirando qué camino legal conviene. Lo dijo en diálogo con radio Mil20, mientras el tema sigue subiendo de temperatura.
Domínguez planteó que acá chocan dos derechos con peso propio: el de los docentes a reclamar por sus condiciones laborales y salariales, y el de los estudiantes a recibir educación. Y remarcó que, en este tire y afloje, ningún derecho es absoluto.
Según señaló, el reclamo docente ya llegó a un punto que empieza a pegarle de lleno a los chicos. “Está llegando a un límite que afecta al derecho de los niños”, afirmó, al marcar que durante este año hubo “muchos días, semanas” sin clases.
Como la universidad es nacional, cualquier planteo deberá presentarse ante la Justicia Federal. Entre las opciones que estudian aparece el amparo, una herramienta que podría buscar una respuesta rápida. ¿Se destraba por diálogo o termina en los tribunales? Ahí está el nudo del asunto.

