El secretario de Agricultura, Ganadería y Agroindustria de San Juan Miguel Moreno, pasó por De Sobremesa y dejó un diagnóstico sin maquillaje: la uva de mesa sanjuanina quedó muy floja en el mapa exportador.
La cuenta pega fuerte. De 100 millones de kilos exportados en 2008, se bajó a apenas 2 millones, una caída del 98%. Mientras tanto, Perú mandó 700 millones de kilos el año pasado y nos sacó varios cuerpos.
En la provincia se producen cerca de 400 millones de kilos, pero casi todo queda para el mercado interno. Antes, esa venta afuera dejaba unos 70 millones de dólares; hoy apenas se mueven entre 2.000 y 5.000 toneladas, casi todo rumbo a Brasil y un poco a Rusia.
El problema, contó, era que no había acceso a las variedades nuevas. Por eso una delegación con la Cámara de Comercio Exterior viajó a Chile y se reunió con empresas de genética, junto a productores, cámaras, ingenieros y gobierno. Ahora trabajan con Nación y el Senasa para habilitar la entrada de material licenciado.
La idea es cambiar la uva de siempre por otras más productivas y más lindas para el mercado, incluso sin semilla. Moreno marcó que el plazo para empezar a producir es de dos años y medio, con reuniones antes de fin de año y plantaciones previstas para fines del que viene. ¿Se acomoda el tablero o seguimos mirando cómo otros se llevan la torta?

