Un sanjuanino terminó condenado y con destino al Penal después de admitir que golpeó a su propia madre. Se trata de Antonio Ricardo Araya, por el delito de lesiones leves agravadas por el vínculo.
Como si el bardo no alcanzara, también le dictaron prisión preventiva porque es reincidente. Así, seguirá alojado en el Servicio Penitenciario Provincial hasta que la sentencia quede firme.
Todo pasó el 1 de noviembre de 2026, cerca de las 9:35, en una casa del barrio Las Piedritas II, en Pocito. Según la acusación, Araya estaba alcoholizado cuando discutió con su hermano.
En ese momento intervino su madre para separar la pelea y recibió un golpe en la frente. La lesión fue leve y le demandó cuatro días de curación, según lo acreditado en la causa.
La mujer y la hermana del agresor llamaron al 911, y la policía de la Comisaría Séptima lo aprehendió en flagrancia cerca de las 9:50. Después, en la audiencia del 3 de noviembre de 2026, aceptó un juicio abreviado y recibió seis meses de prisión efectiva. ¿Una discusión familiar que terminó en el Penal? Tremendo giro para una mañana que arrancó torcida.

