La Dirección de Defensa del Consumidor tramita seis denuncias formales contra una inmobiliaria por la venta de terrenos en el complejo La Perla. La titular del organismo, Fabiana Carrizo, salió a aclarar que el caso no tiene cientos de familias adentro, como se había comentado.
El reclamo de los compradores viene por demoras de hasta dos años en la entrega de los lotes que, según dijeron, debían tener agua y luz. Pero el problema más pesado, según Carrizo, es otro: varios ni siquiera saben bien dónde está su terreno.
“No saben ellos dónde está el lote de ellos”, dijo la funcionaria al explicar la situación. En total, el organismo tiene seis expedientes, uno por cada consumidor, y ya hizo la primera audiencia de conciliación.
La inmobiliaria se presentó al proceso y aportó documentación en uno de los casos, mientras los otros siguen abiertos. Si no hay acuerdo, Carrizo avisó que el tema puede pasar a la Justicia por presuntas estafas, tal como prevé la ley de Defensa del Consumidor.
La funcionaria también mencionó gestiones con OSSE para pedir información sobre el agua y recomendó chequear en el municipio si el loteo está habilitado antes de comprar. Porque después, cuando el papel promete una cosa y el terreno otra, el quilombo lo termina masticando el vecino, ¿no?

