El movimiento de la tierra volvió a hacerse sentir en San Juan durante el sábado 15 de agosto, aunque esta vez fueron sismos chicos y, en la mayoría de los casos, casi imperceptibles para la gente. El Instituto Nacional de Prevención Sísmica (INPRES) registró siete temblores de baja magnitud, todos por debajo de los 3 grados, en una jornada marcada por la actividad telúrica habitual de la provincia.
El último de esos eventos se produjo a las 11:38, con epicentro a 25 kilómetros al sudeste de Calingasta, 30 kilómetros al noreste de Barreal y 73 kilómetros al oeste de la capital provincial. Ese sismo tuvo una magnitud de 2,7 grados y una profundidad de 115 kilómetros.
Antes, durante la madrugada, se había detectado otro movimiento de 2,2 grados en el departamento Iglesia, a 17 kilómetros de profundidad. Según el relevamiento del organismo, la secuencia completa incluyó oscilaciones de entre 2,5 y 3,0 grados registradas desde el viernes y las primeras horas del sábado.
Para quienes viven en estas zonas, no se trata de una rareza: son parte de la dinámica sísmica de siempre en la provincia. Por eso, el monitoreo permanente del INPRES sigue siendo clave para seguir de cerca lo que pasa bajo tierra y estar atentos ante cualquier movimiento más fuerte.

