Un nuevo modelo de inteligencia artificial, llamado REDMOD, metió la lupa donde el ojo humano no alcanza. Según la investigación publicada en Gut, puede detectar cambios sutiles en el páncreas mucho antes de que el cáncer se vea en una imagen común.
El sistema apunta al adenocarcinoma ductal pancreático, el tipo más frecuente de cáncer de páncreas. En criollo: busca señales tan finas que, hasta ahora, se les escapaban a los estudios de rutina y a radiólogos con experiencia.
En el trabajo analizaron tomografías de 219 pacientes que después fueron diagnosticados con la enfermedad. REDMOD encontró firmas de imagen asociadas al cáncer con un promedio de 475 días de anticipación. O sea, casi un año y medio antes del diagnóstico clínico.
La comparación fue contra imágenes de 1243 personas que siguieron sin cáncer pancreático durante tres años. El sistema también superó a los radiólogos: logró una sensibilidad del 73%, frente al 39% de los especialistas.
Igual, no hay que largar las campanas al vuelo. Los propios investigadores avisaron que falta probarlo mejor, sobre todo en personas de mayor riesgo y en grupos más diversos, antes de pensar en usarlo todos los días en hospitales. Por ahora, la promesa está sobre la mesa; la práctica, todavía pide banco, ¿no?

