Después de confirmarse el viaje del papa León XIV, que también pasará por Uruguay y Perú, la Conferencia Episcopal Argentina aceleró la puesta a punto de toda la estructura que tendrá que mover a miles de fieles y organizar cada detalle de la visita.
Según se informó, hace dos meses que distintos equipos vienen trabajando en la narrativa, el recorrido litúrgico y la parte operativa de recepción. La idea es que nada quede librado al azar y que la coordinación con la Santa Sede y con las áreas del Gobierno Nacional funcione sin tropiezos.
Para llevar adelante esa tarea, la CEA armó una Comisión Nacional encabezada por su presidente, monseñor Marcelo Colombo, e integrada por los obispos Raúl Pizarro, Jorge García Cuerva, Jorge Eduardo Scheinig y Alejandro Musolino, además de los sacerdotes Matías Taricco y Máximo Jurcinovic.
Ese grupo se ocupa de marcar los lineamientos generales y seguir de cerca cómo avanza la preparación. En paralelo, el trabajo más fino quedó en manos de un Equipo Coordinador General, con Raúl Pizarro en la coordinación general, Matías Taricco en la dirección operativa y Pablo Sabatté en la gerencia de proyecto.
La organización también se dividió en seis áreas: comunicación, logística e infraestructura, voluntariado, eventos y liturgia, contenidos y recursos. Cada una tiene responsables definidos para que la llegada del Pontífice no solo sea un hecho histórico, sino también una movida ordenada para la gente que se acerque a verlo.
Las sedes confirmadas son Ciudad de Buenos Aires, Luján y Córdoba. En la capital, se concentrarán las actividades institucionales y protocolares; en Luján, el foco estará puesto en la devoción mariana y la piedad popular; y en Córdoba, se esperan encuentros multitudinarios y una fuerte presencia del interior del país.
En cada una de esas ciudades habrá equipos locales para organizar la llegada de fieles, la seguridad y el voluntariado, siempre en coordinación directa con la Santa Sede. Para las comunidades de esos lugares, la visita promete movimiento, presencia de gente de todo el país y una preparación especial en las calles, los templos y los alrededores de cada sede.

